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Influenciado por la tradición familiar, Rafael estudió en la Escuela Libre de Derecho

en la capital del país y actualmente dirige su propio despacho de abogados

¿Cómo es que decides estudiar leyes?
Sin lugar a duda influenciado por mi padre, uno de mis ejemplos a seguir, además siempre me vi como abogado; en la prepa veía la figura del abogado en traje y corbata, como si se tratara de un requisito para entrar a la escuela de leyes, como un símbolo de respeto y admiración, lo veía como la ruta infalible hacia la gloria.
Mucha gente ve la carrera de derecho como una de las más difíciles ¿Cómo la definirías tú?
Es una carrera que exige actualización constante y ganas de seguir aprendiendo, implica mucha lectura, mente estratégica, una visión periférica y global de las cosas, es tan difícil como tú la quieras hacer, entre más difícil te la hagas mejor preparado estarás.
¿Qué es lo más satisfactorio y estresante de tu trabajo?
Creo que después de la carrera de medicina, el Derecho es la segunda carrera con mayor implicación e impacto en el individuo, es muy satisfac- torio darle solución y tranquilidad a una persona en situación de desventaja; sin embargo cuando tu grado de compromiso llega a cierto punto, llegas a hacer propio el problema y es allí cuando aparece el estrés y si no aprendes a manejarlo puedes llegar a pasarla mal.
¿Qué caso has llevado y sigues recordando al día de hoy?
Cuando trabajaba en la Ciudad de México recuerdo un asunto en el que estaban peleando socios de una televisora de las más grandes del país, en ese asunto se llegaron a acumular cerca de noventa procedimientos diferentes y simultáneos, fue un dolor de cabeza durante meses pero me dejó muchísimo aprendizaje y mucha capacidad de organización.
¿Qué cualidades debe tener un buen abogado?
Mil veces he escuchado como dicen “…eres muy noble, no serías un buen abogado…”, como si ser malicioso fuera una de las características necesarias, hoy en día un abogado debe ser muy humano y tener mucha empatía con su cliente, debes ser capaz de transmitir tranquilidad y
ser claro en tu mensaje; el Derecho ha cambiado tanto que no gana el que tenga la razón, sino el que mejor la diga; eso junto con las ganas de ampliar tus conocimientos y tu grado de especialización te hacen ser un buen profesional del derecho.
¿Cuál fue el proceso de iniciar tu propio despacho de abogados?
Comencé a trabajar desde el primer año de la carrera en una importante firma de litigio corporativo en la Ciudad de México, fue ahí dónde des- cubrí que quería tener mi propia firma legal y posicionarla como una de las mejores a nivel nacional.
¿Cuál es tu más grande meta profesional?
Posicionar a mi firma legal como una de las firmas top en el país, y, ¿por qué no?, en el mundo, una persona muy especial en mi vida me dice siempre “…nadie, nunca dijo que sería fácil…”, en esas estamos y espero algún día con base en trabajo arduo y ánimo inquebrantable lograr ver mi sueño cumplido. «