¿Cómo empezar?

 

Durante este mes de Abril, el ya famoso y mentado COVID-19 (SARS-CoV-2, o corona virus le quiera llamar) nos dió un verdadero golpe de realidad: algunos de nosotros no tenemos un verdadero plan de contingencia contra catástrofes (del cualquier índole) o una estrategia de transformación digital.

 

Hoy basamos mucho del trabajo de oficina en computadoras y hay empresas que podrían dejar a sus colaboradores trabajar de forma remota de manera natural desde hace muchos (pero muchos) años, aun cuando no lo hemos hecho por costumbre, por duda, por control, o cualquier otro pretexto que quieran poner.

 

Muchos hablamos, hemos leído o, al menos, hemos escuchado sobre la transformación digital. Hoy tenemos el mejor pretexto que pudiera existir para convencer a quien haga falta convencer en la empresa para convertir este tema en boga en una realidad dentro de nuestras organizaciones y actuar para lograrlo.

 

Como mencionamos en párrafos anteriores, algunas funciones dentro de la organización ya lograron transformarse al menos en un primer sentido, el trabajo remoto; sin embargo pareciera que las juntas se han vuelto el activo más valioso de las organizaciones, y si no, pregúntenle a Zoom, Microsoft Teams, Google Meet, y un sin fin de herramientas para realizar video conferencias.

 

Hay 3 etapas para lograr un proceso exitoso en tu estrategia de transformación digital.

 

Definición: ¿Dónde estamos?, ¿A dónde queremos llegar?

Ejecución: ¿Qué y cómo lo vamos a hacer?

Mejora continua y expansión: ¿Qué funcionó y qué no funcionó?, ¿Qué sigue?

 

Definición

En la fase de definición el principal objetivo es entender dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir. Para empezar, debemos saber ¿Cómo está estructurada nuestra empresa y su operación?, ¿Qué áreas juegan un rol fundamental en la cadena de valor que producimos hacia nuestros clientes?. Por eso debemos mapear o tener una estructura clara del negocio, sus áreas de impacto en la creación de valor, sus áreas de servicio interno y las áreas administrativas y de dirección del negocio.

Ejecución

Para la fase de ejecución hay dos cosas fundamentales que debemos considerar, la primera es: MEDIR. Lo que no se mide, no se puede mejorar; por lo tanto determinar cuales son las métricas que determinan el éxito del proyecto, o el camino correcto es primordial para iniciar el camino hacia la mejora continua.

 

La forma más simple de medir el éxito es estableciendo objetivos claros. Tenemos muchas alternativas para definirlos y darle seguimiento para ello muestro aqui algunas alternativas.

 

KPI – Key Performance Indicators

CSF – Critical Success Factors

OKRs – Objectives and Key Results

MBO – Management by Objectives

 

La segunda parte dentro de la fase de ejecución es cómo llevar a cabo los proyectos, la administración del proyecto, participantes, costos, riesgos, ruta crítica, etc. En estas metodologías ágiles, comunicar la visión y que ésta visión u objetivo de proyecto esté perfectamente entendida entre los colaboradores es la piedra angular para el éxito.

 

Y ya para terminar… Mejora continua

Esta debe ser una fase no muy larga de tiempo ya que “la función debe de continuar” y no podemos estar semanas (o meses) analizando cómo nos fue, ya sea celebrando por el éxito obtenido, o llorando nuestras penas porque no nos fue bien; pero no por eso, dejaremos de trabajar en nuestra estrategia de transformación digital. Para saber cómo nos fue hay que reunir al equipo y ver objetivos planteados, resultados obtenidos y qué pasó durante el desarrollo del proyecto. La otra, más centrada en ¿qué pasó?, ¿qué nos funcionó?, ¿qué nos faltó?; más desde la perspectiva de los participantes en el proyecto, y, como equipo, qué podemos hacer para mejorar.

 

Espero les sea útil este artículo y los espero en la edición 93 de julio donde seguiremos con este tema, pero más centrado en el equipo, la gente, y el área de RH, donde podemos lograr, pequeños cambios, pero de alto impacto en la organización.

 

Nugo es una plataforma de Gestión de Talento que apoya al aumento en la productividad, y el crecimiento de la empresa y sus colaboradores. Ayuda y simplifica la estrategia de transformación digital de las organizaciones.